Fecha: 29 junio, 2021 Por: Victor Noe Comentarios: 0

Una investigación realizada por Alison McAfee y otros científicos de la Universidad Estatal de Carolina del Norte ha analizado el líquido de las espermatecas de abejas reinas para obtener pistas sobre la relación entre el tiempo atmosférico y otros fenómenos que puedan afectar la reproducción de las abejas.

La abeja reina es responsable de poner los huevos que darán lugar a abejas obreras, zánganos y otras abejas reinas, pero sólo extrae esperma de los zánganos una vez en su vida.

Este tipo de reproducción, llamada poliándrica porque obtiene el esperma de varios zánganos, no vuelve a repetirse ya que la abeja reina guarda la esperma en la espermatoteca, un receptáculo redondo que le permite fecundar los huevos al inicio de cada primavera.

Una investigación muy necesaria

Las abejas polinizan tres de cada cuatro alimentos que comemos en el mundo y el cambio climático las afecta de forma desmedida. Diversos estudios han demostrado que el calor inusual guarda una relación con el declive en la población de las colmenas.

Esto repercute de manera negativa en la agricultura, que se hace menos productiva a medida que la cantidad de agentes polinizadores se reduce. También tiene un impacto negativo en los ecosistemas, dando pie a un desastre ecológico sin precedentes.

Es por eso que este tipo de estudios son importantes para delimitar el problema de la disminución en la población de abejas y aportar posibles soluciones que contribuyan a evitar el Fracaso de la Reina que puede dar lugar al Desorden del Colapso de Colonias. 

Posibles causas del Fracaso de la Reina

Aunque las abejas obreras y los zánganos cuentan con termorregulación, que les permite soportar los cambios de temperatura en el medio ambiente, no ocurre lo mismo con las abejas reinas, que son más vulnerables a variaciones pequeñas en el tiempo atmosférico y por esa razón permanecen más tiempo en la colmena.

Los investigadores de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, liderados por Alison McAfee realizaron autopsias moleculares de abejas reinas donadas por apicultores de la Columbia Británica, en Canada. Las espermatecas de estos especímenes demostraron la presencia de ciertas proteínas asociadas al estrés en distintas situaciones.

Se estudiaron abejas reinas expuestas al calor extremo (alrededor de 40 ºC), al frío (4 ºC) y a los pesticidas. Los resultados demostraron que incluso las abejas reinas más sanas mostraban cambios significativos en las proteínas de su espermateca con el calor extremo y los pesticidas, mientras que el frío no cambió sustancialmente las proteínas de la espermateca.

Los resultados de dicho estudio pueden ser revisados y comparados en el siguiente enlace:

https://bmcgenomics.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12864-020-06992-2

Realizar estudios de este tipo será de gran utilidad para la apicultura, ya que hasta el momento se sabía muy poco de las razones que causaban el llamado Fracaso de la reina y que contribuían al Desorden del Colapso de Colonias.

Susan Cobey, una investigadora y empresaria apícola de la Universidad Estatal de Washington, estado fronterizo con la Columbia Británica señaló que “Sería fantástico determinar lo que les pasa [a las abejas reinas] y tomar medidas de prevención que evitasen las pérdidas en ese rubro”.

Fuente: por Karen Kwon para Investigación y Ciencia (investigacionyciencia.es).