Fecha: 9 octubre, 2020 Por: Claudia Carrillo Comentarios: 0

Este mes, seis apicultores arraigados en la región del Bio Bio en Chile se han convertido en los precursores de la recolección de miel en bosques de manera sostenible, además de que han cumplido con los requisitos de cadena de custodia, lo que los ha hecho acreedores del sello con reconocimiento internacional PEFC.

Como la alianza global líder en sistemas de certificaciones de bosques nacionales, el Programa para el Reconocimiento de Certificación Forestal  o PEFC (por su siglas en inglés) trabaja con toda la cadena de suministros forestales para apoyar y asegurar, que los productos obtenidos de los bosques y sus árboles seas producidos de forma ética y sostenible. Al mismo tiempo, animan a los consumidores a tomar decisiones informadas cuando compran estos productos.

Este logro es el resultado de un proyecto piloto que impulsa el valor agregado de los productos forestales no madereros. Para poder certificados por el sistema chileno de certificación forestal CERTFOR (el brazo chileno del PEFC), los productores nacionales necesitan cumplir con una serie de requisitos que incluyen: que sus productos estén libres de químicos, que sean elaborados en bosques certificados en armonía con el medio ambiente y responsabilidad social.

Este paso, representa la primera vez que un producto forestal no maderero (PFNM) se somete a un proceso de certificación que avale su cadena de custodia, orígenes y evalué su producción sostenible en Chile.

El certificado PEFC hace que la miel obtenida en esta región, pueda usar la etiqueta del PEFC en su envasado como una garantía del cumplimiento con los requisitos de sustentabilidad que representan los estándares del PEFC. La etiqueta no sólo incrementará la ventaja competitiva de los productores de miel, sino que reflejará su compromiso con la agenda de sustentabilidad del país.

La cadena de custodia es la etapa posterior a la certificación de los bosques, lo que asegura que los productos madereros y no-madereros que se obtienen en ellos provienen de actividades legales y sostenibles, cumpliendo también con estrictos requisitos de producción del sello de certificación.

Un esfuerzo en conjunto

La certificación de la miel llega como resultado de un proyecto piloto en el que participan las empresas Forestal Arauco S.A. Forestal Mininco SpA., quienes son los responsables de facilitar el acceso a las partes del bosque certificadas a un grupo de apicultores de la Región del Biobío para que, en el marco del proyecto, puedan instalar sus apiarios y producir miel.

Con esto se logra que las abejas se alimenten de polen proveniente de flores de un bosque nativo y de plantaciones de eucalipto ubicadas en la cercanía, las cuales tienen la ventaja adicional de contar también con un el certificado PEFC Chile de gestión forestal sostenible.

El principal beneficio de esta certificación es el acceso a terrenos que no teníamos antes y que nos ha permitido ordenar los procedimientos internos de producción. Dado que tenemos que pasar por auditorías que nos evalúan, mantener el registro de trazabilidad ordenado y al día, es clave y eso ha sido súper bueno para nosotros,” comenta Marcelo Rodríguez, uno de los apicultores que es parte del proyecto.

Su opinión es apoyada por Jonny Márquez, apicultor que destaca que “el valor agregado de esta miel es que cuenta con el certificado de una organización seria que asegura el origen natural de esta miel.

Al hablar de las características del producto, Lorenzo Flores, también apicultor, nos comenta que “esta es una miel rica, de olor más intenso y menos densa, que proviene de bosque nativo y de flores de eucalipto. Es una miel que no había probado antes, que sorprende por el sabor y que ha gustado mucho entre los que la hemos probado.”

La clave del desarrollo sostenible está en la colaboración entre productores

Este es el fruto de un intenso trabajo que se aplica en Chile luego de una implementación similar en Uruguay que desde agosto de 2019 es un éxito y esperamos que en Chile también represente un próspero camino de desarrollo sostenible para los apicultores.” comenta André Laroze, secretario ejecutivo de PEFC Chile.

Y precisamente el impacto nacional es valorado por Patricio Rojas, investigador de la línea de conservación y mejoramiento genético de INFOR quien asegura que “la certificación PEFC Chile es un hito para la apicultura nacional, por cuanto es la primera certificación de un PFNM que garantiza la trazabilidad de las mieles para su comercialización en los mercados nacionales e internacionales, mejorando su calidad y la cantidad de las mieles producidas.”

Desde la mirada social, la clave del éxito está en “el compromiso de los apicultores con el proceso sostenible en la producción de miel y el trabajo colaborativo para el desarrollo de este proyecto, transformando este producto en el primer PFNM certificado en Chile” comenta Rodrigo Vidal, secretario técnico de PEFC Chile, quien participó en el desarrollo de la iniciativa uruguaya e implementó el proyecto en Chile. El ejecutivo destaca que los beneficios para las distintas partes involucradas son tangibles y agrega que “además de ser exquisita, estamos garantizando una miel pura, sin ningún tipo de adulteración.”

Fuente: Diario Concepción