Fecha: 23 noviembre, 2020 Por: Claudia Carrillo Comentarios: 0

El propóleo es el “pegamento” que mantiene todo en su lugar dentro de la colmena. Antes se pensaba que el propóleo no era más que una capa que protegía a la colmena de los elementos (lluvia, vientos fríos, nieve).

Pero la protección es apenas la punta del iceberg; adicionalmente el propóleo también ayuda a: reforzar la estructura de la colmena y proporcionarle estabilidad; minimizar las vibraciones disruptivas; prevenir que enfermedades y parásitos afecten a la colmena; y hasta momifica a pequeños invasores que osan entrar a saquear los recursos que reúnen estas polinizadoras.

Como todas las cosas que nos proporcionan las abejas, la composición natural del propóleo le brinda a los seres humanos un amplio rango de beneficios y hoy encontramos uno nuevo que se suma a esta larga lista.

Un gel natural apiterapéutico, antioxidante y antibacteriano

Luego de una extensa investigación, un grupo de investigadores del INTA, el CONICET y la Universidad Nacional de Tucumán han logrado crear un gel a base del propóleo que tiene la capacidad de inhibir a las bacterias resistentes a los antibióticos.

Pudimos determinar que el propóleo inhibe el crecimiento de bacterias Gram-positivas y Gram-negativas y, los niveles de concentración que se necesitan para producir la inhibición, son bajos”, explicó María Inés Isla, investigadora del CONICET y de la Universidad Nacional de Tucumán.

Por su parte, Luis Maldonado, investigador del INTA Famaillá de Tucumán, sostuvo que los resultados expresados “sugieren que la formulación tópica podría usarse como un producto apiterapéutico, antioxidante y antibacteriano”.

Si bien el propóleo está incorporado en el código alimentario argentino como un suplemento dietario, “en la Argentina resulta un producto natural muy poco aprovechado a diferencia de lo que sucede en Brasil, que lo comercializa y exporta a diferentes lugares del mundo”, indicó Maldonado.

Esta formulación tópica «mostró buenos resultados en el ensayo de liberación de los principios activos mediante el uso de la celda de Franz«, una prueba para medir la liberación del fármaco a partir de cremas, pomadas y geles, recientemente publicado por el equipo de profesionales en un artículo científico del Journal of Apicultural Research.

Además de caracterizarlo, «lo que nos propusimos era otorgarle un valor agregado y hemos alcanzado, entre otros desarrollos, este gel hidroalcohólico con propóleos argentinos«, señaló Isla. Al referirse a este hidrogel con extracto de propóleos que mantuvo su estabilidad química, física y microbiológica, así como sus propiedades biológicas durante más de 1 año de almacenamiento.

Una extensa investigación

Esta línea de investigación «abarca la caracterización físico química de prácticamente los propóleos de todo el país«, resaltó Maldonado, dando a entender la importancia de un trabajo con énfasis en la actividad biológica de esos propóleos. La conformación de la propoleoteca es el resultado de más de 20 años de investigaciones y ensayos en distintas regiones del país.

A partir de evaluar la actividad del propóleos en estudios in vitro y en diferentes tipos de ensayos conocidos como bioautográficos, los investigadores pudieron observar que tenía actividad frente a varios microorganismos.

Otros ensayos permitieron analizar la concentración necesaria del extracto de propóleos para inhibir el crecimiento de microorganismos o la concentración necesaria para eliminarlo. En lo que se conoce como concentración inhibitoria y bactericida mínima.

En el trabajo publicado por Isla y Maldonado, junto con Ana Lilia Salas, Iris Catiana Zampini, Myriam Arias, María Inés Nieva Moreno, Antonella Santillán Deiú, Walter Bravo, todos del INBIOFIV, CONICET, Facultad de Ciencias Naturales e IML – UNT, Florencia Correa Uriburu (becaria INTA-CONICET) y Virginia Salomón, del INTA Famaillá, se presentaron los resultados de desarrollo del hidrogel antibiótico y antioxidante que contiene extracto de propóleo nacional.

«Se buscará transferir este conocimiento en un desarrollo comercial que se trabajará y llegará al mercado a través de organizaciones presentes en la provincia, como es el caso de la Cooperativa Apícola Norte Grande«, indicó Maldonado.

Esta investigación cuenta con el apoyo del Consejo de Investigación de la Universidad Nacional de Tucumán, el CONICET, la ANPCyT y el Programa de Apicultura del INTA.

Un importante paso para la globalización de los productos regionales argentinos

El propóleo que derivó en este desarrollo del gel hidroalcóholico pertenece a la región de Cuyo, más precisamente a la provincia de Mendoza, y forma parte del trabajo de caracterización que abarca a todo el país.

De manera que el propóleo estudiado presenta muy buenas propiedades y actividades, aunque no se trata del único con estas características, sino que existen otros que cuentan con potencialidades que «son iguales o mejores«, coincidieron los profesionales.

Con la idea de regionalizar los efectos del producto el equipo de investigación utilizó bacterias Gram-positivas, como Staphylococcus aureus, y Gram-negativas presentes en la zona y que causan infecciones. Las muestras para el estudio fueron cedidas por el Hospital de Clínicas «Presidente Dr. Nicolás Avellaneda» de la ciudad de San Miguel de Tucumán.

Cada nosocomio o región «cuenta con estos patógenos que son característicos y con determinado perfil de resistencia«, indicó Isla y agregó: «Los centros de salud nos ceden una muestra de esa cepa que presentan resistencia y que ocasionan infecciones intrahospitalarias«.

Esto permitirá que este desarrollo se aplique en «infecciones provocadas por bacterias que no son resistentes a antibióticos comerciales hasta aquellas que sí lo son«, destacó la investigadora y reconoció que “los propóleos inhiben el crecimiento de un amplio espectro de aislamientos clínicos que causan infecciones de piel y de tejidos blandos«.

Se trata de un producto cuya calidad depende de la flora que visitan las abejas. Esto llevó a los investigadores a entender la caracterización de la calidad química y biológica para «poder asesorar a los apicultores y señalarles cuáles son las zonas que cuentan con una biodiversidad para la producción de propóleos de calidad«, resaltó Maldonado.

El propóleo ha sido usado en la etnobotánica y en las prácticas tradicionales desde hace mucho tiempo, y actualmente se le considera un importante recurso fitoterapéutico. Si deseas saber sobre otras iniciativas realizadas por científicos argentinos en el campo de la apicultura puedes revisar el siguiente enlace.

Fuente: Infocampo