Fecha: 9 noviembre, 2020 Por: Claudia Carrillo Comentarios: 0

Frenar el descenso en las poblaciones de polinizadores, fue uno de los compromisos fundamentales que la Unión Europea decidió incluir en su más reciente estrategia para proteger la biodiversidad en su parte del Viejo Mundo. Al reconocer el papel clave que juegan los polinizadores en determinar la salud de los ecosistemas y nuestros cultivos, también han tomado una serie de medidas dirigidas para detener su preocupante situación.

Entre las medidas la Comisión Europea (la rama ejecutiva de la UE) ha respaldado, encontramos que se han comprometido a reducir el uso de pesticidas químicos en un 50 por ciento para el año 2030. Al mismo tiempo, como parte del Acuerdo Verde Europeo, varias naciones han ido revelando sus estrategias para revertir el declive en las poblaciones de abejas y otros polinizadores. Hoy conoceremos los planes que se están gestando en España.

En medio de la Conferencia Sectorial del Medio Ambiente, un órgano que sirve como nexo entre las comunidades autónomas y el Gobierno español en lo que se refiere a materia ambiental, fue aprobada la Estrategia Nacional de Conservación de Polinizadores.

En un detallado documento se establecen diversos objetivos divididos en seis líneas de acción y que se concretan en 37 medidas, donde explican cómo será la recuperación de las abejas y otros polinizadores. Recordemos que estas valiosas especies se encargan de la polinización de casi el 80% de las flores silvestres y cultivos en la Unión Europea.

Si desaparecieran estás especies y por lo tanto, el servicio esencial que brindan al sector agrícola, se estima que ocurrirían pérdidas de hasta más de 2.400 millones de euros cada año.

Objetivos y medidas a desarrollar en seis grandes áreas de actuación

La Estrategia Nacional para la Conservación de los Polinizadores fue realizada a partir de un diagnostico científico que ratificó, una vez más, su importancia para la preservación de la biodiversidad y la continuidad de la producción primaria y, por lo tanto, de la alimentación de todos los seres humanos.

Lamentablemente, las poblaciones de polinizadores se han venido reduciendo dramáticamente desde hace varios años.  El análisis mencionado anteriormente, ha ayudado a identificar las principales amenazas que afectan al proceso de zoopolinización. Es por ello, que la estrategia ha sido creada alrededor de estás seis áreas de actuación:

  1. Conservación de especies amenazadas y sus hábitats
  2. Promoción de hábitats favorables
  3. Mejoras en la gestión y reducción de los riesgos derivados de plagas, patógenos y especies invasoras
  4. Reducción del riesgo derivado del uso de productos fitosanitarios
  5. Apoyo a la investigación
  6. Acceso a la información y divulgación sobre su papel en la conservación de la biodiversidad y de actividades económicas como la agricultura

Para alcanzar los objetivos anteriores, la Estrategia desarrolla 37 medidas entre las que podemos destacar:

  • Promoción de sistemas que minimicen la exposición de los polinizadores a los productos fitosanitarios
  • Evitar la dispersión de los polinizadores y la afección de franjas de vegetación que les sirvan de alimento con productos químicos
  • Identificación y conservación de las poblaciones más amenazadas
  • La promoción en apicultura de la raza autóctona Apis mellifera iberiensis, garantizando la diversidad genética
  • Mejora de los hábitats naturales y seminaturales en entornos agrícolas a través de las prácticas beneficiosas para el clima y el medio ambiente
  • Implementar Programas de Desarrollo Rural orientados a la conservación de los hábitats de los polinizadores
  • La implementación de infraestructuras verdes diseñadas para conservar especies y hábitats.

En vista del declive que sufren las poblaciones de especies polinizadoras alrededor del mundo, junto con la preocupación que se ha levantado por estas especies, es que España se unió a la Coalición Internacional para la Conservación de los Polinizadores donde se han comprometido a tomar todas las medidas que fueran necesarias para la protección de las especies amenazadas y de sus hábitats.

Sumado a lo anterior, la Comisión Europea está muy comprometida con la protección de los polinizadores silvestres desde la presentación de la Iniciativa UE sobre Polinizadores en el año 2018.

Una sensación de Déjà Vu

Cualquier nueva estrategia para la protección de las abejas y el resto de los polinizadores es bienvenida. Pero sin duda alguna muchos permanecerán escépticos y se preguntarán si las autoridades podrán llevar a cabo todas las medidas.

Algunas de las medidas necesarias para detener el declive de los polinizadores, pueden parecer muy radicales para algunos grupos, como lo son expandir las zonas protegidas, acelerar la recuperación de los árboles y reducir el uso de pesticidas químicos.

Aunque está estrategia se parece a muchas de las mismas ambiciones que se han planteado en el pasado pero no se han llevado a cabo, esperamos que tengan éxito en esta ocasión. Nuestras amigas polinizadoras no podrán tolerar otra década de fracasos, si deseamos librarlas de la extinción y restaurar el equilibrio en sus hábitats.

Fuente: Estrategia Nacional para la Conservación de los Polinizadores