Fecha: 8 diciembre, 2020 Por: Claudia Carrillo Comentarios: 0

Hay cerca de 20.000 especies de abejas en el mundo, pero la información sobre cómo están diseminadas cada una de estas especies es muy escasa.

Ante esta situación, un grupo de investigadores han publicado recientemente en la revista Current Biology un mapa de la diversidad de las abejas con casi 6 millones de registros públicos adicionales que detallan donde se encuentran cada una de las especies.

El hallazgo de este equipo de investigadores concuerda con la hipótesis de que existen más abejas en el hemisferio Norte que en el Sur, y que su concentración es mayor en climas templados y secos que en los trópicos.

La gente piensa que las abejas son solo las abejas melíferas, los abejorros y quizás algunas otras, pero hay más especies de abejas que de pájaros y mamíferos combinados,” afirma John Ascher, coautor y profesor de ciencias biológicas en la Universidad Nacional de Singapur. “Estados Unidos tiene por lejos la mayor cantidad de especies de abejas, pero también existen vastas áreas del continente Africano y el Medio Oriente que tienen niveles elevados de diversidad por descubrir, más que en las áreas tropicales.”

Las abejas son una excepción el mundo natural

Muchas plantas y animales siguen un patrón, conocido como la gradiente latitudinal, en donde la diversidad se incrementa hacia los trópicos y disminuye al acercarse a los polos.

Las abejas son la excepción a esta regla, al tener más especies concentradas apartadas de los polos y muy pocas cerca del ecuador, un patrón conocido como gradiente latitudinal bimodal.

Hay muchas menos especies en bosques y junglas, que en ambientes secos y desérticos. Eso es debido a que los árboles ofrecen menos fuentes de comida para las abejas que las plantas y flores que están más cerca del suelo.

Cuando llueve en el desierto, las floraciones masivas pueden literalmente tapizar toda el área,” señala el autor principal del estudio Michael Orr, becario postdoctoral en el Instituto de Zoología de la Academia China de Ciencias. “Hay una rotación mucho mayor en el desierto debido a la irregularidad de los recursos año tras año. Por lo tanto, hay mucho potencial para nuevas especies allí.”

Para crear sus mapas, estos investigadores y sus colegas, compararon la información sobre la ocurrencia de especies individuales con una lista de verificación masiva de más de 20.000 especies compiladas por el Dr. Ascher y accesible en línea en el portal dedicado a la biodiversidad: DiscoverLife.org.

La referencia cruzada de múltiples conjuntos de datos dio como resultado una imagen mucho más clara de la distribución de las abejas en diferentes áreas geográficas. Este es un primer paso importantísimo en la evaluación de la distribución y declives potenciales en las poblaciones de abejas.

Un trabajo de pioneros

Mapa que muestra la riqueza de especies de abejas en el continente Americano. Las zonas más oscuras tienen más especies. Fuente: Current Biology

Algunos de los patrones poblacionales de este estudio habían sido propuestos como hipótesis por otros investigadores en el pasado, pero habían resultado ser difíciles de demostrar debido a los datos incompletos, imprecisos o difíciles de acceder. “Pulir” estos datos resultó ser un gran reto para los investigadores.

Quedé sorprendida por lo terrible que era la mayoría de los datos globales que había sobre la diversidad de las abejas,” explicó Alice Hughes, una profesora asociada de biología de la conservación en el Jardín Botánico Tropical de Xishuangbanna y otra autora de la investigación. “Muchos de estos eran irregulares o estaban concentrados en un pequeño número de países, que han priorizado el intercambio de datos para poder usar estos recursos para cualquier análisis a gran escala.”

Y aunque queda mucho por aprender sobre lo que determina la diversidad de las abejas, el equipo de investigadores espera que su trabajo ayude a la conservación de las abejas como polinizadoras universales.

Muchos cultivos, especialmente en los países desarrollado, dependen de las especies de abejas autóctonas, no de las abejas melíferas,” explicó Hughes. “No hay casi datos sobre estas y brindar un punto de comparación y analizarlo de una forma sensata, es esencial si queremos conservar para la posteridad tanto la biodiversidad como los servicios que nos brindan estás especies.”

Los autores ven esta investigación como un importante paso hacia una comprensión integral de la diversidad de las abejas a nivel mundial, y una importante referencia para futuras y más detalladas investigaciones sobre las abejas.

España tiene condiciones particularmente favorables para las abejas

España tiene condiciones particularmente favorables para las abejas, con 1.122 especies conocidas (1.049 en el continente) y tiene más de 100 especies endémicas que solo se encuentran en ese país. Cerca de cuarenta y seis son exclusivas de las islas Canarias.

Nuestro estudio demostró que el pico de riqueza que se extiende desde España a través de la región mediterránea es paralelo en las regiones del hemisferio sur con clima similar, como partes de Chile y Argentina (estas tienden a ser las regiones vinícolas)”, asegura Orr.

El hecho de que haya menos especies en el hemisferio sur puede atribuirse en parte a una menor superficie terrestre en las latitudes más favorables. Es decir, gran parte de lo que podría ser un hábitat óptimo para las abejas está ocupado por el océano.

España ocupa el puesto 11 en riqueza de especies de abejas, y todos menos uno de los diez países con más abejas tienen una superficie mucho mayor. El país es realmente un punto caliente para la diversidad de las abejas debido a su clima altamente favorable y al alto endemismo (singularidad) de las especies de abejas tanto en Sierra Nevada como en las islas Canarias”, indica Stoskopf Ascher.

Fuente: Agencia SINC