Fecha: 21 julio, 2021 Por: Victor Noe Comentarios: 0

Imagen tomada de pexels.com. Fotógrafo: Mark Stebnicki

Aurelio Pérez Sánchez, coordinador de la COAG de Castilla y León en España, ha publicado una carta abierta en el sitio web de dicha organización. En dicha carta señala los obstáculos que afrontan los apicultores profesionales al final de la temporada de miel 2020-2021.

Falta de profesionalización

Para Pérez Sánchez, la apicultura de aficionados está afectando a la apicultura profesional. Aunque con sus 447.000 colmenas Castilla y León es la Comunidad Autónoma de España con mayor número de explotaciones apícolas, sólo el 11% pertenecen a la apicultura profesional.

Esto representa un problema para el sector, ya que los apicultores no profesionalizados desatienden sus colmenas, usan productos y medicamentos no autorizados con menos investigaciones y estudios que aquellos autorizados por la AEMPS.

Esto conlleva a que no se trate bien la varroosis o varroa, el ácaro que más afecta a las colonias de abejas. El coordinador del COAG de Castilla y León considera que el uso inadecuado de productos contra la varroa pone en peligro a la apicultura como actividad económica rentable y forma de vida para los productores de dicha Comunidad Autónoma.

Alta densidad de colmenas en verano

Otro problema que debe afrontar esta Comunidad Autónoma es la apicultura trashumante. Durante el verano, buena parte de las colmenas de España se concentra en Castilla y León, lo que implica que en algunas zonas aumente drásticamente la densidad de colmenas y se desate una guerra por las flores y recursos que requieren las abejas.

Pérez Sánchez sostiene que desde hace años el COAG le ha solicitado a la Junta de la Comunidad Autónoma y al Ministerio de Agricultura que se regule el movimiento de colmenas a nivel nacional, permitiendo que los apicultores regulares puedan establecerse en una zona en función de la cantidad de colmenas que explotan y que los apicultores trashumantes de Castilla y León puedan desplazarse de sus asentamientos tradicionales sin perder las floraciones que explotan en esta Comunidad Autónoma.

Una administración incompetente

El coordinador de la COAG piensa que hace falta una legislación y administración funcional para que la apicultura profesional pueda mantener sus estándares. Hasta el momento ha ocurrido todo lo contrario: unidades veterinarias con normativas arbitrarias para el asentamiento de colmenas, ayuntamientos que promulgan ordenanzas que van en contra de los derechos fundamentales y afectan a la apicultura, puestos de la Guardia Civil que exigen documentación a los apicultores a través de correo electrónico, entre muchas otras situaciones que afectan a la apicultura profesional.

Fuente: Agronews Castilla y León