Fecha: 17 junio, 2021 Por: Victor Noe Comentarios: 0

En nuestro podcast del 2 de abril de 2021 conversamos con Ciro Invernizzi acerca de la apicultura de colza y eucalipto en el Uruguay, que traen nuevas dinámicas, aprendizajes y oportunidades para los apicultores.

Aunque el cultivo de colza es muy conocido en Argentina, no pasa lo mismo con la carinata (Brassica carinata), otra oleaginosa estrechamente relacionada con la colza. La carinata sirve producir aceites para motores de aviones y harinas para consumo animal.

Al igual que la colza, permite producir mieles monoflorales muy bien valoradas en los mercados y así dinamizar el sector agrícola en las grandes extensiones de pampas de la República Argentina, donde la soya y la ganadería dominan el paisaje y dejan poco espacio para la diversidad vegetal.

Un cultivo de invierno relativamente nuevo en Argentina

Aunque de momento hay pocas hectáreas sembradas de carinata en Argentina, desde hace una década en la Chacra Experimental de Aapresid, ubicada en Pergamino, Provincia de Buenos Aires se han realizado pruebas científicas y productivas a esta planta. Dichas pruebas se han realizado con la colaboración del INTA y varias universidades públicas y privadas.

En 2020 se sembraron 10000 hectáreas de carinata en la Argentina, en la zona del norte de la Provincia de Buenos Aires y el sur de la Provincia de Santa Fe. Esta labor fue realizada en 88 chacras, lo que da cuenta de lo poco conocido que este cultivo en la Argentina.

Sin embargo, distintas fuentes del sector estiman que este año se sembrarán alrededor de 50000 hectáreas, quintuplicando la producción de 2020. Y hay varias razones para ello.

Diversificando el agro

La siembra de carinata permite aprovechar el trimestre julio-septiembre con un cultivo que contribuye a la rotación de la tierra, y que además aporta gran cantidad de carbono a esta, enriqueciéndola para los demás cultivos del año.

Al cosecharse justo antes de la siembra de monocultivos como el maíz y la soja, permite obtener ingresos extras al tiempo que la tierra se beneficia gracias a las cualidades de la carinata.

Los principales compradores de carinata se encuentran en Europa, donde usan la harina que se obtiene de esta planta para alimentar a los animales. Al exportar en una estación contraria a la de Europa, se puede vender a un mayor precio y obtener beneficios justo cuando la carinata está en su pico de precio.

Del mismo modo las exportaciones hacia Europa pueden reducir ligeramente el peso de China en la balanza de pagos, permitiéndole a los agricultores diversificar el origen de sus ingresos y depender menos de un mismo cultivo y un mismo socio comercial.

Produciendo miel de carinata

La miel de colza, una planta usada para la producción de aceite de canola, se caracteriza por ser clara, cremosa y bastante dulce. La miel que se puede producir a partir de la polinización de la carinata creará nuevas oportunidades para la apicultura en las zonas donde esta planta sea sembrada.

Es bien sabido que el uso de pesticidas y los monocultivos como la soja y el maíz han reducido la población de abejas en la Argentina, por lo que los cultivos de invierno como la carinata y la colza pueden ayudar a contrarrestar el problema de colapso de colonias que ha afectado a las abejas de la pampa y del resto del mundo.

Si bien la carinata no es la panacea y está lejos de convertirse en la nueva soja, sí que es una buena opción para diversificar la agricultura y las fuentes de ingresos, así como para reducir el protagonismo de los monocultivos y aprovechar espacios para la apicultura y para la siembra.

Fuente: La Política Online (lapoliticaonline.com).