Fecha: 10 septiembre, 2020 Por: Claudia Carrillo Comentarios: 0

La industria de la apicultura Mexicana enfrenta perdidas que se estiman en 10.700 millones de pesos mexicanos (unos 576 millones de dólares) anuales. Esto debido a las mieles adulteradas producidas dentro y fuera del país.

Los apicultores a pequeña escala, son los más afectados por este fenómeno. Desde hace varios años, el país ha sido inundado con mieles mezcladas con aditivos de dudosa procedencia pero que se venden al público como si fuera miel pura. Esta miel falsa, la mayoría proveniente de China, es difícil de diferenciar de la miel auténtica y su bajo costo está afectando negativamente al mercado.

Pero de acuerdo a varios apicultores, como Liborio Carrillo Miranda, responsable del Módulo de Apicultura del Centro de Enseñanza Agropecuaria de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Cuautitlán, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la adulteración no solamente puede ocurrir cuando se mezcla la miel con otros productos sino que comienza desde la alimentación de las abejas en periodos inadecuados.

Cuando el apicultor alimenta con sacarosa a las abejas durante el flujo de néctar, está adulterando la miel, porque es un alimento que las abejas no lo van a meter a la cámara de cría, sino que lo van a mandar a las alzas (cajones destinados a la acumulación de la miel), donde sí van a producir mucho, pero como resultado del azúcar que el apicultor les dio”, afirma Carrillo Miranda.

Los consumidores pueden ser convencidos con facilidad de que compren esta miel falsa, la cual se puede vender hasta a precios hasta un 30% más barato que la miel pura. Esto deja a los apicultores honestos en graves aprietos. Ante esta disyuntiva, Carrillo y otros investigadores de FES Cuautitlán se encuentran diseñando pruebas de campo dirigidas a productores nacionales, para que realicen análisis a sus mieles y poder determinar su calidad.

Un producto transformado, pero que cumpla con las normas

De acuerdo a una investigación publicada por la Revista Ciencia Alimentaria, la miel es el tercer alimento que más se adultera en el mundo, solo antecedido por el aceite de oliva y la leche. Generalmente, lo que se mercadea como miel pura en realidad esta mezclada con sirope de maíz, remolacha y otros aditivos azucarados. Lamentablemente, esta práctica se ha ido generalizando con el paso de los años.

Al respecto, Iris Corona, apicultora y gerente general de Miel Oro, compañía mexicana fundada en 1974, nos comenta que: “A nivel mundial, hay una piratería en la miel impresionante. Como consumidores nos queda tener mucho cuidado del lugar donde compramos la miel, también nos toca la tarea de exigir que la etiqueta del envase diga la verdad.

Hoy en día, la miel adulterada se puede encontrar en casi todo el mundo. Un estudio que analizó 100 muestras de miel en 19 países, encontró que el 27 por ciento de ellas eran de “autenticidad dudosa.”

Los consumidores no saben que la miel que están comprando no es pura, pero algunas veces los negocios venden miel falsa sin saberlo, luego de recibir un producto de otros países y mezclándolo con la miel local.

La clave también está en el conocimiento. En vista de esto, Corona también promueve proyectos educativos sobre los beneficios que aporta la miel al organismo y la importancia de las abejas, ya que estos insectos son fundamentales para el sustentabilidad del ecosistema en el que vivimos.

Corona, una apicultora emprendedora, oriunda de Guadalajara, Jalisco, comparó la batalla contra la miel adulterada con la grave crisis de la plaga africana que azotó hace varias décadas atrás al territorio mexicano y que fue responsable por la desaparición de casi el 70% de los apiarios. En vista de la recuperación de la industria tras aquel incidente, ella confía en que la industria también encontrará una salida a la problemática actual.

La necesidad de un órgano regulador de la miel

El problema con la miel falsa china inundando los mercados internacionales no es algo nuevo. Entre el 2002 y el 2004, la miel china fue prohibida en la Unión Europea debido a que no se indicaba su origen en su etiquetado y las denuncias de que podía contener plomo.

Sin embargo, dicha prohibición fue levantada debido al incremento en la demanda en Europa. La miel china también puede encontrarse en el mercado mexicano sin ningún tipo de regulación, lo cual ha hecho que importadores de miel inescrupulosos aprovechen la oportunidad.

A diferencia de otros países, México no posee un organismo que regule la miel. En la Unión Europea por ejemplo, existe la Directiva de Miel. Y aunque los requerimientos por lo general son muy bajos, existen normas de etiquetado que ayudan a combatir las mieles falsas.

Han existido iniciativas nacionales para enmendar la ausencia de un ente regulador (como si lo poseen el tequila o el mezcal) para un producto que es tan importante para la economía mexicana, pero ninguna ha tenido éxito hasta ahora.

Antonio Miranda Miranda, director comercial de Organismos Integrados de Apicultores de México (Oriamex), afirma que su organización se encuentra en trámites para conformar por primera vez en México un consejo regulador de la miel. “Estamos trabajando en ello. Esperemos que a finales de este año ya esté listo,” explica este experto en el tema de la miel.

Con la ayuda de un organismo que se encarga de verificar la autenticidad de los productos que llegan al consumidor, se podría extender su colaboración con laboratorios universitarios especializados que ya trabajan en la certificación de la miel. De esta forma, se forjaría una productiva alianza entre el sector académico y el comercial para el beneficio de todos los consumidores.

Mientras se ponen en marcha regulaciones más estrictas para la miel mexicana. Te dejamos estás sugerencias para que puedas verificar que tu miel sea auténtica:

  • Mira la etiqueta para verificar el origen y su contenido. La miel debería ser el único ingrediente y mientras más local sea su origen, mejor.
  • Observa si posee alguna cristalización.
  • El olor de la miel debería ser floral.
  • Coloca una cucharada de miel en tu boca, la miel pura se derretirá de forma natural y se sentirá más liquida.

Fuente: Tecreview