Fecha: 26 junio, 2020 Por: Claudia Carrillo Comentarios: 0

La demanda de miel, uno de los productos de exportación mejor conocidos de México, ha empezado a caer a nivel mundial. Para los productores de miel de Yucatán (principal zona de producción de Miel en ese país) los días de gloria parecen haberse esfumado debido a las grandes dificultades que enfrentan actualmente.

Su principal problema: la competencia desleal producida por productos de calidad dudosa provenientes desde China. Entre el año 2008 y 2012, la producción de miel en el estado alcanzó niveles históricos de casi 15.000 toneladas al año. Este año, la producción se espera que sea de apenas 4 mil y 7 mil toneladas a lo máximo, y se espera que la tendencia a la baja continúe, incluso si terminara hoy mismo la pandemia del Covid-19.

De acuerdo al Consejo Regulador de la Miel de Abeja Mexicana, los fabricantes chinos usan jarabe de maíz, soya o arroz para incrementar el volumen de su miel de forma fraudulenta. Además, esta miel contiene plaguicidas que son nocivos para la salud de quien la consume. Estos productos son vendidos a precios irrisorios, afectando de manera negativa a los apicultores legítimos y a la industria en general.

Competencia desleal con productos de baja calidad y poco apoyo por parte del Estado

Toda esta situación ha hecho que los apicultores se sientan desanimados tanto por la falta de fondos, como por la inexistente regulación por parte del gobierno federal para el comercio de estos productos importados.

Hay muchas cosas en juego para México, que es uno de los principales productores de miel del mundo. En Europa, uno de sus principales mercados, los consumidores compraron las más grandes cantidades del edulcorante durante la década pasada. Sin embargo, con el paso del tiempo, los pedidos se fueron reduciendo cuando China comenzó a vender su miel más barata mezclada con remolacha y otros productos.

Para contrarrestar estos fraudes, el Centro para la Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (Ciatej) y el Centro de Innovación y Movilidad S.A. de C.V. han desarrollado técnicas para detectar la miel adulterada. En estas pruebas estudian el polen, los componentes químicos, las flores de las cuales provienen, y luego determinan la calidad y el país de origen de la miel.

Por su parte, los apicultores, recolectores de miel y exportadores se quejan de los requisitos de calidad, identificación y seguridad que se exigen en los países que compran miel a México. Por ejemplo, un embarque de miel puede ser rechazado si se detectaran pesticidas.

Lo anterior hace un fuerte contraste con las relajadas medidas del gobierno federal, que ha permitido que el mercado mexicano se inunde con los productos de miel traídos desde China que poseen una calidad cuestionable, afectando en sobremanera a la industrial nacional.

A los productores no solamente les preocupa la competencia desleal de estos productos de calidad inferior, sino también la salud de la población. Verán, la mayoría de los mexicanos no saben cómo diferenciar una miel realmente pura de las que vienen adulteradas. La miel proveniente de China se elabora a base de jarabe de arroz, lo cual representa un peligro para la salud de quien la consume.

El estado de la producción de miel en Yucatán

De acuerdo a las estadísticas oficiales, cerca de 11 mil productores de miel dependen de la apicultura para poder subsistir en la península de Yucatán.

La mayoría de estos apicultores están preocupados por la situación actual, ya que las plantas no están floreciendo, no hay néctar y el apoyo por parte del estado es prácticamente nulo. El panorama se torna bastante grave cuando tomamos en cuenta que en los últimos 10 años, Yucatán ha enfrentado una grave deforestación que ha afectado a toda la vegetación a lo largo del estado.

A pesar de que desde el gobierno se hablan sobre los logros en reforestación y plantación de árboles, los urbanismos siguen creciendo sin control con la construcción de vecindarios residenciales cada vez más grandes. En las áreas rurales, incendios, tala indiscriminada y negligencia por parte de los agricultores, ha ocasionado que muchas plantas típicas de la región desaparezcan.

El declive global en las poblaciones de abejas a causa del cambio climático, la pérdida de sus hábitats naturales y el uso indiscriminado de insecticidas contrasta con el incremento en la demanda de miel. Ya que este endulzante natural es preferido por su sabor y propiedades nutricionales.

La apicultura, solamente en Yucatán, es un negocio que produce casi 20 millones de dólares estadounidenses al año y que involucra a miles de pequeños productores artesanales. Lo que coloca a México en el tercer lugar entre los países exportadores de miel en todo el mundo, produciendo alrededor de 58.000 toneladas de miel anualmente.

Fuente: Por Adriana Luna para el Heraldo de México.