Fecha: 18 noviembre, 2020 Por: Claudia Carrillo Comentarios: 0

De acuerdo a una investigación llevada a cabo por tres universidades Chilenas (Universidad de La Frontera, Pontificia Universidad Católica de Chile y la Universidad de Chile), la miel chilena se ubica entre las mejores de Latinoamérica. Además la miel y el propóleo producido en Chile, han demostrado tener un impacto positivo en la salud.

Durante el último año, las exportaciones han retrocedido 70% como efecto de la menor disponibilidad del producto debido principalmente a la sequía.

En este y otros artículos sucesivos, veremos los esfuerzos que muchas empresas y productores están haciendo para convertir a Chile en un promisorio productor global de miel.

La importancia de la producción local para la innovación

La sequía y los incendios de 2017 afectaron a muchos apicultores como Luz Sotomayor, creadora de la empresa Apícola del Alba. Ella se vio impedida para continuar como apicultora pero eso no la detuvo y, explorando como crear nuevos productos, terminó comercializando más de 50 productos cosméticos y alimentos funcionales.

 “Estábamos por empezar a exportar productos con propóleo a Argentina y quedó stand by por la pandemia, pero creo que tenemos una oportunidad tremenda en Sudamérica, por las propiedades de la miel chilena y por los altos estándares de calidad, inocuidad y diseño que tenemos en la región”, afirma.

Procesos como el que desarrollaron en Apícola del Alba para no solo producir miel, sino que también agregar valor y diferenciarse de la competencia con la creación de productos cosméticos es un ejemplo de los casos exitosos que se empiezan a reproducir a lo largo de todo Chile, donde la exportación se limitaba a simplemente al envío de barriles a granel al viejo continente, hasta ahora.

Alcanzando nuevos mercados

Los envíos a granel, principalmente a mercados europeos, han sido el enfoque tradicional de la exportación de miel en Chile. Pero no son la única alternativa que tienen en su panorama: recientemente pudimos ver el caso de JPM exportaciones quienes comenzaron a exportar miel a China en formato gourmet.

El mercado chino es un mercado sumamente exigente donde el consumidor solo busca adquirir lo mejor cuando se trata de productos importados. Es allí donde el Active Patagonia Factor (APF), juega un papel importante. Esta certificación desarrollada por la Universidad Católica de Chile, legitima las propiedades antibacterianas que posee la miel chilena, de forma similar a como hacen en Nueva Zelanda con su famosísima miel de Manuka.

Esto hace que muchos otros destinos sean atractivos para la miel que contiene el factor APF. Países como Japón, Tailandia y Malasia, donde el consumo de miel es bastante alto, siempre están en la búsqueda de adquirir productos naturales libres de adulteraciones (algo característico de la miel asiática). Es aquí donde la certificación gana suma importancia.

Hemos exportado a cuatro de esos países y cuando reciben el producto quedan muy conformes. Son mercados que tienen un potencial grande y que se deben desarrollar a largo plazo, enfocados en la calidad… En Chile la producción ha bajado mucho y tenemos que preguntarnos si vamos a seguir vendiendo un commodity o si vamos a apuntar a estos mercados, donde tenemos una posibilidad gigante”, Juan Pablo Molina, gerente comercial de JPM Exportaciones plantea.

La competitividad de los precios

Dejar atrás la dependencia de las ventas a granel ha rendido frutos durante esta pandemia. Tal es el caso de la marca Panales del Sur. Este año, la empresa Honey Group Chile (a la cual pertenece la marca de Panales del Sur) ha conseguido incrementar sus ventas en 50%. Esto a pesar de los devastadores efectos que ha tenido el Covid-19 para otros productores.

 “Nuestro objetivo es no vender un solo tambor de miel y para eso es clave contar con un factor diferenciador de sus propiedades antibacterianas, que idealmente sea el mismo para todos los exportadores chilenos. Para eso, los apicultores tienen que mejorar sus estándares, contar con trazabilidad completa, estar inscritos ante el SAG y ser responsables, ese es el primer paso para obtener un diferencial de precios”, afirma Pamela Valdés, gerente general de Honey Group Chile.

Para impulsar el crecimiento y desarrollo de otras empresas, Pamela Valdés ha creado la asociación gremial Apicultores de Chile, que ya tienen casi unos 30 asociados. Entre sus logros encontramos que venden sus mieles a través de la página web Chile Miel y se encuentran trabajando en un proyecto para incentivar la asociatividad entre apicultores e incrementar la producción de miel de calidad.

 “Somos una empresa chica, donde soy la única empleada. Ha sido un camino lento, pero en el futuro queremos ser un poder de compra importante y con buenos precios, para incentivar que otros exportadores también compren a mejores precios, y juntos desarrollar una marca sectorial”, proyecta.

En la próxima entrega hablaremos, a profundidad sobre como el apoyo a los apicultores por parte de diversas organizaciones han ayudado a incrementar la producción de miel y al desarrollo de nuevos productos provenientes de las abejas. Puedes leer otros avances en certificaciones que ha obtenido la miel chilena en este artículo previo de Campo y Abejas.

Fuente: El Mercurio, Sección: Revista Campo.