Fecha: 23 junio, 2021 Por: Victor Noe Comentarios: 0

España es el primer productor de miel de la Unión Europea y sus principales mercados se encuentran dentro de la Eurozona. Sin embargo, sin saberlo el consumidor español está comprando mieles adulteradas procedentes de China.

A pesar de que en mayo de 2020 se cambió la normativa de etiquetado de miel, que ahora exige que se indique el país de origen de la miel y las mezclas incluidas, no se indican los porcentajes y por esto se puede vender miel 1% española y 99% extranjera como un producto español.

Así lo asegura Mario Fernández, de la Asociación Española de Apicultura (AEA), quien también señala que en muchos casos la miel adulterada no se registra como procedente de China porque ha sido mezclada previamente en otros países cercanos a España.

En España se consume miel de peor calidad que la que se produce

El portavoz de la AEA destacó que pese a que España produce una de las mejores mieles del mundo, esta termina exportándose y no abastece al mercado interno. Mientras que un kilo de miel española puede venderse en un supermercado de Francia o Alemania por encima de 15 euros, en España las mieles adulteradas chinas se pueden comprar en los supermercados por 5 euros el kilo.

Los precios de derribo alejan a los españoles de las mieles nacionales de más alta calidad, en uno de los países de la Unión Europea que consume menos kilos de miel per cápita al año. Si un español quiere comprar miel de calidad y sin adulterar, sólo puede encontrar opciones fiables con apicultores de confianza, cercanos a la localidad.

Para Juan Carlos Álvarez, de la Asociación de Apicultores de la Comunidad de Madrid (APISCAM), en los supermercados se puede encontrar un producto que se comercializa como miel y que cumple con las normativas vigentes para considerarse miel, pero que en la práctica es un suero o sirope dulce que deja mucho que desear.

Álvarez reconoce que mientras los apicultores españoles producen y exportan a países europeos y árabes una miel de alta calidad, España importa y  consume miel de muy baja calidad.

Una miel adulterada es menos nutritiva

La miel española es mezclada con mieles adulteradas que se produjeron a partir de jarabes de arroz o de maíz. Para realizar estas mezclas es necesario aumentar la temperatura de la miel por encima de 45 grados, en un proceso que se destruye las enzimas y nutrientes, dando como resultado un jarabe pobre en vez de miel auténtica y de calidad.

La modificación en la normativa se debe acentuar

Los apicultores creen que la modificación de la normativa en el etiquetado de miel que se hizo en mayo de 2020 es insuficiente, ya que pese a indicar el país de origen de las mieles mezcladas, no se indican los porcentajes, lo que da lugar a que algunas mezclas con bajo porcentaje de miel europea se comercialicen como europeas o, en el peor de los casos, como miel española.

Fuente: por Javier Roibás para Consumidor Global (consumidorglobal.com)