Fecha: 14 enero, 2022 Por: Victor Noe Comentarios: 0

Imagen referencial tomada de Unsplash. Fotógrafo: Fotografia de Patrick Connor Klopf

El pequeño escarabajo de la colmena es una amenaza que se extiende por el continente americano y pone en alerta al sector apicultor del norte de Argentina. Desde junio de 2016 el Instituto de Tecnología Agropecuaria inició una campaña preventiva contra la exótica plaga que ha significado el fin para colmenas de la Apis Mellifera.

Fuentes de Brasil confirman la aparición del pequeño escarabajo de la colmena, el cual alcanzó rápida expansión en los últimos 20 años. El INTA pone en marcha el Marco Normativo para la Prevención del PEC y distribuye en el territorio argentino apicultores centinela como método de control, y así realizar constantemente monitoreos que eviten la llegada del escarabajo a las colmenas.

Dentro de las normativas se implementaron realizar capacitaciones para identificar correctamente al PEC ante un posible avistamiento, pues estos pequeños escarabajos además de alimentarse de larvas y abejas muertas, despliegan una sustancia que fermenta la producción de miel amenazando con el desarrollo apícola y la economía en materia de exportación del producto.

En el año 2016 se presentaron algunas denuncias de una posible infesta donde todos los casos dieron negativo. A raíz de las denuncias el INTA y el SENASA elaboraron estrategias de capacitación y prevención con el fin de mitigar la PEC a través de herramientas a disposición del sector apícola y contener la dispersión.

Dentro de los planes de contingencia se encuentra la “certificación complementaria” a la certificación fitosanitaria, método que garantiza la ausencia de la plaga para productos exportados que provengan del edulcorante natural.

El pequeño escarabajo de la colmena

Este asesino de colmenas fue avistado por primera vez en el año 1867 y es proveniente del sur de África, se caracteriza por comer huevos, larvas y abejas muertas. El pequeño escarabajo de la colmena inutiliza la miel fermentándola con una levadura que se aloja dentro de su tracto digestivo. Cuando llega a su fase de adulto es capaz de recorrer 10 km al percibir el olor de la colonia de abejas.

El PEC pone sus huevos en hendiduras, techos, piso y panales externos para dar lugar a la infesta. Los productores apícolas deben estar atentos cumpliendo el respectivo chequeo de las colmenas. Para cumplir con el chequeo, lo más recomendable es mantener la higiene en la línea de producción y evitar el ingreso de artículos importados que no cumplan con las normas sanitarias que exige la ley.

Dentro de las recomendaciones para los recién iniciados en la producción apícola y apicultores con experiencia, es necesaria la inscripción en el RENAPA y mantener actualizado el registro para reportar cualquier caso sospechoso y así las autoridades acudan al lugar de la infesta.

El INTA estimula a todos los interesados a leer la Cartilla para reconocer y monitorear el PEC en los Apiarios, que puede encontrarse en PDF en su página web.

Apiarios Centinelas del Chaco en prevención contra el PEC

La llegada del PEC a territorio argentino representa no sólo una amenaza en el ecosistema, sino también el descenso de exportaciones comerciales que realizan los productores, ya que un 95% de la miel producida en el país se distribuye a más de 20 países consumidores de la miel.

Es por eso que, como ya hemos reseñado en Campo y Abejas, una red de 12 apiarios repartida en la región del Chaco en Argentina organizó en junio del 2021 una jornada técnica virtual con técnicos, funcionarios, especialistas e investigadores del sector apícola y agrícola para poner en funcionamiento el monitoreo de las colmenas.

Fuente: Inta

Enlace: https://inta.gob.ar/documentos/pequeno-escarabajo-de-la-colmena-la-vigilancia-la-hacemos-entre-todos