Fecha: 28 octubre, 2020 Por: Claudia Carrillo Comentarios: 0

La administración valenciana nuevamente les da la espalda a los apicultores de la región de Valencia en España. Están han sido las impresiones de muchas organizaciones agrarias de esa región que han visto amenazado su estilo de vida desde hace años, cuando comenzaron las restricciones que prohíben la presencia de los apicultores y sus colmenas en las cercanías de los cultivos cítricos.

Ahora el sector ha recibido la estocada de muerte con la noticia de la modificación de la ley 6/2003 de Ganadería, que pretende sancionar la actividad apícola durante los meses de marzo a mayo, calificándola como infracción grave y con multas de entre 3.001 a 60.000 euros en ciertas circunstancias,” según denuncia Asaja Alicante.

Esta controversia tiene larga data y una vez más, coloca en choque de colisión a los apicultores y a los productores de cítricos. Estos últimos rechazan la presencia de las abejas, ya que aseguran que la actividad de recolectar polen incrementa la polinización cruzada.

Muchos productores creen que esta es la causa de que pequeñas semillas empezaran a aparecer (durante la década de los 90) en los cultivos cítricos característicos de la región, especialmente en las mandarinas. Esto trajo consigo un descenso en la calidad de los frutos y produjo un grave problema comercial.

Para subsanar el problema, y en vista de la falta de convenios entre ambos grupos (los productores agrícolas y los apicultores) se aprobó un acuerdo conocido como la “Pinyolà” donde se indemnizaría a los apicultores que movieran sus apiarios durante los meses de marzo a mayo.

El presidente de Jóvenes Agricultores ASAJA Alicante, Eladio Aniorte. explica que “con el tiempo estas compensaciones fueron desapareciendo y ahora incluso se aplicarán sanciones a los productores.”

Con esta nueva modificación, el gobierno de la región ha complicado el panorama para los productores apícolas. Ya que han optado una vez más por aprobar medidas que limitan la polinización cruzada, restringiendo la presencia de las abejas durante la temporada de floración de los cultivos cítricos.

Esa decisión la tomaron sin tomarnos en cuenta, actúan como delincuentes que hacen las cosas a escondidas,” denunció Aniorte.

Los apicultores alzan su voz en contra el Comité de Gestión de Cítricos

“¿De verdad creen que la actividad apícola durante la primavera es una infracción grave?, ¿de verdad creen que un apicultor debe abandonar su explotación y que además si no lo hace la multa es de entre 3.001 y 60.000 euros?,” denuncia Aniorte.

La medida está siendo analizada por las organizaciones agrarias ya que la consideran anticonstitucional. Múltiples organismos que aglutinan a un gran número de apicultores en la región, han hecho un llamado al gobierno valenciano para que dé un paso al frente y, por primera vez en 30 años, dejen de aprobar regulaciones que deterioran la actividad apícola, ya que consideran que es claro que las abejas no son responsables por la presencia de las semillas.

Irónicamente, el sector cítrico también se ve afectado por estas medidas. Ya que muchos citricultores complementan su actividad con apicultura. Y ahora un apicultor que deje sus colmenas en sus propios campos se expone a sanciones que les puede costar hasta 60.000 euros. Eso obligaría a que los productores tengan que abandonar sus propios asentamientos.

Los apicultores de la Comunidad Valenciana son ganaderos trabajadores, activos empresarios y trashumantes que están viendo cómo sus explotaciones se van al traste debido en gran parte a la nefasta gestión de la Consellería de Agricultura. De hecho, hemos pasado de ser la primera Comunidad Autónoma en producción de miel, a ser la cuarta; de la segunda comunidad en número de colmenas, a no estar entre las tres primeras. Una triste realidad que está provocando la fuga en estampida de apicultores a otras comunidades autónomas,” lamenta Inma Segura, técnico de la Sectorial Apícola de ASAJA Alicante.

Los apicultores demandan medidas que sean aplicadas directamente al sector cítrico. En su opinión, es la falta de regulación dentro de las plantaciones lo que ha producido el problema, y consideran que aún quedan medidas paliativas que no se han considerado, como el uso de mallas y la promoción de especies de cítricos que no produzcan semillas.