Fecha: 18 junio, 2020 Por: Claudia Carrillo Comentarios: 0
Abejas Mieleras medioambiente APIStrip

Es bien sabido que la miel de las abejas puede decirnos qué tan limpia es la ciudad o región donde se produce e incluso pueden ayudar a señalar las fuentes de contaminantes ambientales como el plomo. Las pequeñas polinizadoras son centinelas fiables que nos pueden decir el estado de un ecosistema y durante muchos años han sido un recurso invaluable para los ambientalistas.

Las abejas llevan décadas siendo usadas como vigías contra la contaminación. En su forma más primigenia, simplemente hacen el papel de un canario en una mina de carbón: Si una colmena enferma o sus abejas están muriendo, lo más probable es que exista algún tipo de contaminación cerca. Aunque en años recientes, el “monitoreo ambiental vía abeja melífera” se ha vuelto más sofisticado.

Tradicionalmente, el uso de colonias de abejas para el biomonitoreo de contaminantes requiere tomar muestras de los materiales biológicos de las colmenas como el polen, la miel, la cera de abeja e inclusive, las mismas abejas. Lamentablemente, este muestreo “activo” afecta a las colonias, especialmente si las muestras se toman en intervalos regulares. A lo anterior, hay que agregarle, la problemática de que se requiere de especialistas entrenados para realizarlos.

APIStrip una nueva herramienta de monitoreo ambiental que no afecta a nuestras amigas las abejas

Como una alternativa, un equipo de la Universidad de Almería ha concebido las APIStrip (Siglas en inglés de Tira Absorbente de Pesticidas Interna para Colmenas). Estas no son más que un muestreador artificial que consiste en una tira de plástico cubierta de Tenax TA, un material estable que es excepcionalmente efectivo absorbiendo residuos provenientes de pesticidas.

Gracias al proceso bajo el que se disuelve el Tenax en solvente antes de barnizar las tiras, se asegura que las abejas no puedan removerlo.

Los pesticidas y los contaminantes relacionados son absorbidos hacia la superficie de estas tiras y entonces pueden ser extraídos para ser analizados. Los estudios apuntan que solo se necesitan 14 días de exposición para recabar resultados y que los pesticidas recolectados en la tira son estables.

Todos estos resultados se obtuvieron como parte del proyecto INSIGNIA: Una innovadora iniciativa presente en cerca de media docena de países de la Unión Europea que busca desarrollar un protocolo para un programa de monitoreo de ciencia ciudadana reclutando a apicultores como punta de lanza. Los resultados preliminares son prometedores; se ha logrado estudiar:

  • La presencia de todo tipo de plaguicidas,
  • Su clase,
  • Niveles de toxicidad,
  • Cantidad presente en el ambiente,
  • El lugar y momento de aparición cuando se emplean;

Todo esto facilita conocer los efectos que pudiesen provocar cuando estos ingresan al medio ambiente.

Efectividad más que demostrada

Las APIStrip han demostrado ser enormemente efectivas en recolectar residuos de pesticidas. Estudios de campo realizados en Dinamarca durante un periodo de seis meses, demostraron su valor y aplicabilidad al detectar 40 tipos de pesticidas diferentes. Pero solo mejor que su efectividad, es su capacidad para descartar por completo el muestreo activo.

En otras palabras, los apicultores ya no tienen la necesidad de recoger ninguna muestra de su panal, manteniendo sus colonias “intactas.”

De acuerdo a los investigadores responsables de este proyecto, con este novedoso muestreador, que no requiere ningún adiestramiento especial para su instalación y es de bajo costo, se busca alcanzar un sistema de monitoreo que perdure en el tiempo y cubra todo el continente europeo.

Otra consecuencia indirecta del éxito de este proyecto es que se podrá comprender de una manera más precisa el efecto de la disminución en las poblaciones de abejas, lo cual viene encendiendo las señales de alarma alrededor del mundo por su importante papel dentro de la biodiversidad.

El alcance del estudio

El trabajo de la Universidad de Almería está firmado por tres investigadores bajo el nombre de ‘Residuos de Plaguicidas’ y está dirigido por Amadeo Rodríguez Fernández-Alba. El trabajo que llevó a la creación de los APIStrip también incluye a otros investigadores de la Universidad de Córdoba e incluso ha tenido participación internacional al sumar a la Alveus AB Consultancy en Países Bajos y a la Asociación de Apicultores de Dinamarca.

En este momento, se está disponiendo de más de 1.500 APIStrips que serán ubicadas en las colmenas de abejas melíferas en casi una decena de países dentro de Europa con el propósito de lograr un monitoreo mucho más amplio de los niveles de polución ambiental en el continente.

De acuerdo a los investigadores, las abejas y sus colmenas se exponen en todo momento a los contaminantes ambientales (como por ejemplo, los plaguicidas) durante la búsqueda de sus alimentos y por la transferencia directa del medio ambiente.

En consecuencia, este análisis representa una herramienta sumamente útil para valorar la contaminación ambiental dado que, de acuerdo con los investigadores, “una única colmena puede proporcionar información de varios kilómetros alrededor de su ubicación”.

A pesar de la simplicidad de las APIStrip, los resultados preliminares no dejan de sorprender a quienes lo analizan, quedando demostrada sin duda alguna su eficacia, utilidad, sensibilidad y la posibilidad de replicar con éxito el experimento, ya que los estudios han demostrado que son capaces de detectar contaminantes, inclusive en aquellas colmenas que solo están expuestas a niveles de contaminación muy bajos.

Como se puede apreciar, este trabajo podría convertirse en todo un giro de 180 grados en el paradigma de los estudios medioambientales ya que se podría implementar una monitorización ambiental de forma generalizada y a un precio muy económico.

Además, a partir de esta investigación “es posible conocer el estado de un ecosistema en cuanto a niveles de contaminación ambiental sin necesidad de emplear métodos de análisis destructivos, gracias a la APIStrip,” cuentan sus autores.

Vale la pena resaltar que su utilización generalizada puede proporcionar datos a un nivel que no se podía obtener con métodos más invasivos, puesto que los estudios no se realizarían solamente a una parte de un panal o a un solo grupo de abejas en específico, sino que “las APIStrip permiten estudiar todo tipo de elementos contaminantes presentes en las colmenas de forma fácil y segura”.

Fuente: Gonzalo Gálvez para Aula Magna (España).