Fecha: 15 octubre, 2020 Por: Claudia Carrillo Comentarios: 0

En la actualidad, un gran número de colonias de abeja en el continente americano están infestadas con Varroa. Las infestaciones del ácaro Varroa representan una de las más grandes amenazas para la salud de las abejas melíferas, la producción de miel y los servicios de polinización.

Cuando las colonias de abejas no son tratadas para prevenir este parásito, o se hace de forma ineficaz, la colmena puede perecer, representando pérdidas para los apicultores y, en última instancia, impactar la producción de alimentos agrícolas.

Además, las colonias afectadas con Varroa son fuente de ácaros que pueden propagarse con suma facilidad a otras colonias, incluso a otros apiarios, por la actividad de las abejas.

Es por ello que, el Aluen CAP, un producto orgánico de origen argentino diseñado para el control de la varroa y producido por la Cooperativa de Trabajo Apícola Pampero Ltda., es tan importante.

La secretaria y coordinadora de esta cooperativa, Camila Inés Buscaglia, recientemente expresó su emoción por la habilitación de su laboratorio propio por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) del país.

Es un gran avance”, comentó. “Podemos dar un ejemplo para el tratamiento de las colmenas con una conciencia medioambiental, a partir de un producto orgánico que contribuye para que los alimentos no tengan residuos que afecten la salud.”

La Cooperativa de Trabajo Apícola Pampero Ltda. se formó en el año 2012, el Aluen se patentó en 2013, se registró en 2015 y al año siguiente, comenzó con la exportación en pequeña escala.

La habilitación el laboratorio de la cooperativa de trabajo que acaba de ocurrir, el primero específico en apícola y cooperativo de todo el país, es un paso ineludible para la producción a gran escala de Aluen CAP, lo que lo proyecta como un producto de exportación hacia los mercados más exigentes.

Con miras a incrementar la producción

La producción anual de CAP es de alrededor de 800.000 dosis y, aun así, no dan abasto. Cerca del 50% se destina a la exportación. En la Argentina se consume, anualmente, alrededor del 30% de las 800.000 dosis.

Aluen CAP ocupa una franja de entre el 40 y el 50% del mercado en Chile, con referencias en constante aumento. “Ahora estamos sumando países para llegar con el producto. Ya tenemos contratos firmados con Japón, Irán, Perú y Bolivia, entre otros,” detalló Buscaglia.

“¿El objetivo de la cooperativa?, justamente sumar mercados de exportación, porque el interno, en algún momento, tendrá un tope natural”, dijo. “La idea es que el producto llegue a todos los apicultores del mundo, pero no es tan sencillo por los procesos de registración de los actores involucrados”, expresó. “Estamos trabajando en eso pero, acaso, nos lleve tres o cuatro años para poder exportar con regularidad a determinados países”, añadió.

Un producto patentado en Argentina para el mundo

Los autores intelectuales del producto, donaron la patente a la cooperativa de trabajo y son quienes, hoy, continúan en el desarrollo del proyecto. “Como el producto no se podía registrar a nombre de personas jurídicas, se decidió que lo patentaran quienes estuvieron más involucrados,” sostuvo.

Buscaglia recordó que, en ese momento, una multinacional ofreció una importante suma de dinero para comprar la idea. “Fue desestimada para que el producto se quede en la Argentina. Esa fue la condición: que se elabore acá”, agregó.

La Cámara de Apicultores Pampero está integrada por unos 170 productores del sudoeste bonaerense. La sede de la Cooperativa de Trabajo Apícola Pampero Ltda., en Calderón, se encuentra en un predio de 9 hectáreas. “Se adquirió en 2018, con un subsidio del INAES (Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social),” sostuvo.

Ellos nos ayudan desde que surgió la idea de patentar el producto,” continuó. También desde el inicio, en el proyecto estuvieron el laboratorio de Estudios Apícolas de la UNS; SePyme-SPL; Centro de Investigación en Abejas Sociales de la UNMdP; Estación Experimental Agropecuaria (EEA) del INTA Bordenave y Cambio Rural, entre otros organismos.

Ahora apuntan a obtener la Certificación de Buenas Prácticas de Manufactura Europea, para poder vender el producto a nivel mundial. “Porque el objetivo siempre fue ese: lograr que el laboratorio sea certificado a nivel internacional para llegar a todo el mundo a partir de la generación de productos veterinarios,” definió Buscaglia.

Un futuro prometedor

Muchos otros tratamientos que se utilizan contra el ácaro Varroa tienen diversos inconvenientes  como, por ejemplo, la generación de resistencia por parte del ácaro hacia ciertos componentes químicos. Pero de acuerdo a Buscaglia, “El Aluen CAP no tiene esas contraindicaciones. Se puede usar una y otra vez y no existen problemas,” aseguró.

No hay antecedentes en el mundo de que el principio activo que utilizamos, que es ácido oxálico, tenga algún tipo de inconvenientes con la resistencia”, dijo Buscaglia. “A eso se suma la alta eficacia de los métodos de aplicación que se utilizan. Es decir, siempre los investigadores apuntaron a dar una solución integral a la problemática,” afirmó Buscaglia.

Si quieres conocer a fondo más detalles sobre este tipo de iniciativas apícolas te invitamos a que escuches nuestro PODCAST C&A con Luciano Morales, síndico de la Cooperativa de Trabajo Apícola Pampero Ltda. y coordinador del área Comercialización e Industrialización.

Fuente: La Nueva (Bahía Blanca).